El tiempo vuela y fluye como el viento que lo revuelve todo sin fijarse en lo que tira o deja en pie.
jueves, 13 de diciembre de 2012
martes, 4 de diciembre de 2012
Amor a primera vista
Hace unos meses me enamoré. Mientras daba un paseo, durante una de esas tardes infernales de otoño en el que hace un viento que se te lleva volando como si fueses Mary Poppins con su sombrilla, las hojas secas de los árboles se te pegan a las piernas por el fuerte viento y no hace frío exactamente pero lo aun así tienes que ir abrigado. Pensaba en las musarañas y en lo desafortunados que son los árboles quedándose desnudos en semejantes épocas. Miraba a todas partes y no me fijaba en nada a la vez. Escuchaba música que no mejoraba el panorama, era una canción de estas ñoñas que si estas deprimido te deprimen más pero no puedes evitar escucharlas, porque de algún modo te hacen sentir bien.
Bueno dejándonos de cosas ambiguas y exactas a la vez iré al grano, decía que me enamoré. Sí iba pateando una chapa de algún tipo de refresco que alguien había dejado abandonada a merced de mi zapatilla, le di una patada demasiado fuerte emitió lo que a mi se me antojó un chillido y salió volando unos metros hacia delante, rodó unos centímetros más y se coló por una rendija que daba a las alcantarillas y me quedé sin la minúscula diversión que eso me proporcionaba. Miré hacia el frente y la vi sentada en lo más alto de un tobogán de un parque infantil, era una gata preciosa de un pelaje color grisáceo que degradaba en una especie de marrón canela al contacto con la luz del sol del atardecer, unos ojos verdes como el jade que me miraban titilantes. No podía entender cómo había llegado hasta allí la gata. Era un tobogán demasiado grande como para que hubiese saltado hasta allí, los peldaños de la escalera que llegaban hasta la cima del tobogán estaban demasiado separados, de hecho ni siquiera me cabía en la cabeza que un niño pudiese subirlos, y mucho menos aquella gata que no llegaba a ser adulta, en fin algo inexplicable. Sin dejar de mirarme, con mucha agilidad la gata se acercó a la rampa y se deslizó por el tobogán como cualquier otro niño normal. Se acercó a mi se restregó en mis pantalones negros llenándolos de pelos y se marchó corriendo. Unos metros mas allá, se paró, se dio media vuelta y me observó como si me echase la bronca por no seguirla, así que le hice caso y di unos pasos para que viera que le hacía caso. Continuó andando.
Después de unos minutos de caminata llegamos hasta un barrio totalmente desconocido para mi, con caserones grandes y enormes setos rodeándolos. La gata se coló entre las espesas ramas de uno de ellos. Yo me quedé parado observando.
La gata asomó la cabeza un minuto después. Me miró como si me estuviese preguntando la razón por la cual no la seguía y me soltó un autoritario maullido. Volvió a entrar y yo la seguí como pude.
Con mucho trabajo llegué hasta el otro lado. Allí estaba, era como una hermosa sirena con triste rostro, ojos perdidos en la melancolía del vacío. A través de aquel cristal de la ventana encontré a la más perfecta diosa. Pero su mirada triste después de hacerme feliz, hizo que se me encogiese el corazón. Deseaba poder abrazarla y besarle esos rojos y hermosos labios. Pero me había colado en su jardín y probablemente me daría con un bate en la cabeza antes de dejarme tocarla. Así que decidí que, en aquella ocasión, era mejor marcharme y sufrir por ella...
sábado, 17 de noviembre de 2012
Hay muchas personas que tienen la lectura como algo extremadamente aburrido, es posible que la mayoría de los que lo dicen lo digan porque aun no encuentran el tipo de lectura que les gusta, empezaron tiempo atrás, posiblemente porque les obligaron a leer algo que les hizo aborrecer la lectura y sí, hay libros que son infumables y obligar a alguien a leer algo esta del todo fuera de lugar. ¿Por qué? Simplemente porque sí, empezará a leerlo pero cuando lleve leídas tres o cuatro páginas se cansará de ello y terminará dejándolo, lo digo por experiencia propia, personalmente nunca me he leído entero un libro que me hiciesen leer ni durante el colegio ni durante el instituto y eso que me gusta leer, imagínense alguien a quien no le guste leer.
Personalmente considero la lectura como algo precioso, aun no sé que habría hecho yo sin algo que leer en momentos difíciles, porque la lectura te ayuda a evadirte es la droga mas sana que existe, no es que yo esté a favor de las drogas, solo a favor de una, la droga de la lectura porque no es mala para la salud, no te cuesta demasiado encontrar algo para leer, esta claro que no te vas a arruinar leyendo, sin ir mas lejos, en el más que útil internet puedes encontrar lectura gratuita y no solo hablo de libros que puedes leer online, sino también de las personas que nos dejan sus sueños en los blogs como este que tienen delante, he de añadir que hay personas con gran talento escribiendo en estos espacios.
¿A que viene todo esto?
Pues que ayer sin ir más lejos estaba yo hablando con una amiga y me dijo algo que me hizo reflexionar con respecto a este tema: "yo, si tiene más de dos líneas ya no lo leo. No me gusta ver tanta letra."
A personas que como esta amiga mía, que dicen que no les gustan las letras, les recomiendo que piensen en lo que mas les gusta en el mundo, sea lo que sea y busquen sobre ello y seguro que encuentran algún libro que hable sobre ello y que lo lean y seguro que después de eso no pueden parar de leer. Esa es la mejor experiencia del mundo, cuando empiezas a leer algo y no puedes parar y sigues y sigues hasta que se acaba y cuando se acaba se te queda esa combinación de alegría que te suele dejar eso que te gusta y tristeza porque por desgracia no existe nada que dure para siempre y se te acaba lo que tan fascinado te tenía. Como cuando te gustan los caramelos y se te acaba la ultima piruleta que te quedaba, estas feliz porque todavía tienes el regusto del dulce y triste porque se te acaba. Que pasa que de cosas como esta siempre queda el buen recuerdo.
Por eso recomiendo hacer cosas buenas para el alma, como en mi caso leer, en el de un dibujante dibujar...porque hacer cosas buenas nos hace felices y es lo que todos buscamos al final, intentar ser lo mas felices posible.
Me centro en la lectura porque es algo, como ya habrán
notado, que me llama mucho pero pueden aplicarlo a lo que más les llame.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
